Joaquín Gómez. Responsable de El Mesón, de que abriera sus puertas a sus 27 años, de que ahora Benidorm cuente con un lugar en el que disfrutar del buen comer, pero sobre todo responsable de formar la familia que ha formado, de transmitir ese amor por la gastronomía a su hija y a sus trabajadores. Un apasionado por los sabores característicos, las buenas técnicas culinarias y los productos de calidad. Cualquiera tendría un amor así, ¿verdad? Pero el de Ignacio supera los límites. Un amor transmitido por su madre Carmen que fue creciendo a medida que iba descubriendo en su propio restaurante, y que siguió creciendo cuando tuvo el honor de entrar en cocinas de grandes como Martín Berasategui, Carlos Arguiñano y sobre todo Pedro Subijana. 

Sara Gómez. Con ella vino una ola de innovación a El Mesón, siempre respetando esa solera y tradición que abandera el restaurante. Para ella esa innovación viene de la mano de entrantes con sabores fusionados, texturas diferentes, emplatados divertidos, técnicas de perfeccionamiento de cocina… Su padre fue quien le inculcó todos los conocimientos. Más tarde ella cogió las riendas, y de qué manera: primero en Suiza estudiando 2 años gestión y hospitalidad, después un curso de 1 año de Cocineros Tecnológicos con INVATUR y finalmente en 2017 en el Basque Culinary Center donde saboreó su primer premio, el concurso nacional de La Tapa Ibérico COVAP. “Viajo para conocer cocinas y costumbres”, nos cuenta hablando de sus experiencias culinarias entre las que destacan su estancia en Perú aprendiendo en 2 restaurantes de renombre o en México compartiendo enseñanzas en casas locales. Con 22 años montó una cocina con una fuerte personalidad llamada Solotúla gastrobar, la cual cerró para dedicarse por completo a El Mesón, en el que día tras día vive la cocina con amor al buen producto, y para continuar su formación con un Grado en Nutrición Humana y Dietética.

Pedro Gras. Con 26 años de trayectoria a la espalda, o mejor dicho, a los fogones, ha obtenido varias estrellas Michelin en su trayectoria gastronómica, primero trabajando de la mano de Joachim Koerper, y después en El Girasol Moraira, donde fueron 2 las estrellas Michelin que les otorgaron. Posteriormente en el restaurante Eleven, en Lisboa, y siendo él el único responsable de cocina, obtuvo 1. Continuó su trayectoria abriendo diferentes restaurantes, uno en Brasil del mismo grupo que Eleven, Belvedere en Benidorm, Blue Marlin Marina en Ibiza, y su Gras to Bar en San Vicente del Raspeig. Si hablamos de Pedro Gras hablamos de sus características y joviales técnicas, de equilibrio de platos y de creatividad.

El resto del equipo. 7 personas en cocina, 4 camareros en la sala del restaurante y 4 camareros en la cervecería. Lo que suma un total de 30 manos trabajando y dejándose los delantales todas juntas por preparar y servir los mejores platos. 15 profesionales que, aunque solo dos lleven el mismo apellido, en el fondo todos son una gran familia, a la que te invitan a sentarte a la mesa, porque todos vosotros hacéis también El Mesón.